¡Nuevo curso!

Hola, holitaaaa

Sí, soy yo. Ya sé que he estado muy perdida por aquí. El final de curso se juntó con final de ciclo y etapa y con la compra y posterior mudanza a mi nuevo hogar. Todo junto y revuelto.

Pero todo eso ya está superado y ya estoy sumergida en un nuevo curso. Este año empiezo ciclo y eso conlleva que este mes de Septiembre sea agotador. 23 ñajos de tres años toooooodos para mí. Los comienzos siempre son duros así que pacienca y tiempo al tiempo.

Ya he empezado con muchas rutinas (obviamente) y la de los viernes de los cuentos es una de ellas. El primer viernes les conté el ya conocidísimo cuento de Caperucita Roja. Este cuento ya se lo conocen y, por eso, me permite cambiarlo o dejarlo como está. Ese primer día de contacto (era el segundo día que venían a clase) me sirvió para ver si eran capaces de atenderme o, por el contrario, no mantienen la atención; si son capaces de estar callados y sentados o si son participativos o más bien tímidos.

El segundo viernes me volvieron a pedir el mismo cuento así que aproveché para ir cambiando cositas en el cuento y así ver si aceptan los cambios o no.

Y ayer, tercer viernes de cuentos, les conté ¡Despierto! de Mar Pavón e ilustrado por Edu Flores. Trata sobre un animal que quiere dormir pero siempre hay algún ruido en la noche que no le permite hacerlo. Ruidos como el cantar de los grillos, el aullido del lobo, o las tormentas. ¿Quién será este pobre animal? Al final del libro lo descubrirás ; )

Las ilustraciones siempre son a doble página y el texto, que por cierto es rimado, ocupa poco espacio en ellas. Lo que ocupa espacio son los sonidos que interrunpen el sueño de nuestro protagonista.

Para mí es un cuento muy participativo puesto que todos los ruidos se pueden replicar con más o menos intensidad y, así, los ñajos están más atentos pues están participando de la historia.

Y como dijo San Crispín, esta entrada llegó a su fin.